CASOS DE ASESINATOS EN HUMANOS CON ANTECEDENTES DE MALTRATO, TORTURA Y MATANZA A ANIMALES

Con respecto a esto último, describiremos brevemente algunos casos recientes de adolescentes en Estados Unidos de Norteamérica que cumplen con el criterio mencionado: violencia temprana en contra de los animales es el antecedente directo de actos criminales posteriores en la vida adulta.

• Luke Wood: A los 16 años apuñaló hasta la muerte a su madre y luego se dirigió a la escuela, donde disparó a sus compañeros, asesinando a 2 e hiriendo de gravedad a otros 7. Anteriormente, Woodham había relatado en su diario cómo pegó, quemó y torturó a su perro Sparkle hasta la muerte, describiendo esta atrocidad como “una verdadera belleza”. Un vecino fue testigo de parte de la tortura a Sparke pero no lo denunció (seguramente nunca hubiera imaginado lo que puede esconderse detrás de semejante acto, aparte de la crueldad intrínseca).

En junio de 1998 se le declaró culpable de 3 asesinatos entre otros delitos, por los que fue sentenciado a más de 3 cadenas perpetuas.

• Kip Kinkel: A los 15 años asesinó a sus padres e incendió la cafetería de su escuela, causando la muerte a 2 alumnos e hiriendo a otros 22. Un compañero de futbol americano, deporte que practicaba Kip aseveró: “Siempre nos explicaba lo que hacía con los animales… le gustaba torturarlos y contárnoslo. Decapitaba gatos, viviseccionaba ardillas… tenía poco control de impulsos, una vez nos contó que mató a una vaca” .Al respecto de éste caso, el columnista del Denver Post, Chuck Green comentó: “Sus compañeros testigos aseguraron que cuando quemó la cafetería e hirió a sus compañeros, su cara y su comportamiento eran normales, como si hacerlo le fuera familiar, como si pareciera que lo hiciera cada día… y lo hacía, pero nadie tomaba en serio si sus víctimas tenían 4 patas”, finalizó.

• Eric Harris y Dylan Klebold: de 18 y 17 años respectivamente, llevaron sus pistolas a la preparatoria donde estudiaban y asesinaron a sangre fría a 12 estudiantes y a un profesor, para luego suicidarse. Varios amigos afirmaron que a Harris le gustaba aplastar las cabezas de ratones con una regla y prenderles fuego. En el funeral de Dylan Klebold, el Reverendo Don Marxhausen, que ofició la misa dijo: “En efecto, los padres de Dylan sabían que el chico tenía un arma de fuego en casa, pero creían inofensivo que le disparara a los pájaros carpinteros”. (7)

He aquí también una lista de algunos asesinos seriales y criminales considerados como de “alta peligrosidad” que han cumplido con el criterio de Violencia contra los animales igual a futura conducta antisocial:

• Jeffrey L. Dahmer: confesó haber asesinado, desmembrado y el algunos casos cometido actos de canibalismo con 17 varones. De niño, Dahmer empalaba perros y clavaba estacas a gatos en su jardín.

Dahmer fue condenado a muerte en Milwakee, pero antes de que se llevara a cabo la sentencia, otro preso acabó con el el 1994.

• Edmund Emil Kemper: fue condenado en 1973 por 8 cargos de asesinato en primer grado, incluyendo a su propia madre. A los 13 años mataba a los gatos del vecindario, a veces enterrándolos vivos.

Ponía sus cabezas en estacas y hacia conjuros con sus “trofeos”. Cortó a rebanadas la cabeza de un gato con un machete, decapito a su propio gato y lo troceó.

• Albert de Salvo: mejor conocido como “el Estrangulador de Boston”. Mató a 13 mujeres en 1962 y fue sentenciado a cadena perpetua por robo armado, asalto y delitos sexuales. Cuando era joven, atrapaba gatos y perros en jaulas y se divertía lanzándoles flechas a través de las rejas. (8)

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