¿Y EN MÉXICO?

No se cuenta con bibliografía nacional suficiente para explicar este fenómeno. No existe ningún estudio que nos revele qué porcentaje de personas en prisión ya sea jóvenes o adultos, han cometido actos crueles con animales a edades tempranas.El caso más relevante y documentado fue el de los adolescentes de Nayarit, mencionado al inicio del artículo.

Es necesario realizar más investigaciones respecto al tema, ya que es muy probable que la violencia en contra de los animales por parte de niños o adolescentes desemboque en comportamientos criminales en un futuro.

¿Qué hacer para prevenir este tipo de comportamientos agresivos en los jóvenes?
Si bien pueden desatarse por influencia de pares, por imitación de grupo o por otros factores como genética, alteraciones en el cerebro, maltrato en la familia, abuso infantil, etc., existen algunas estrategias que podemos llevar a cabo para evitarlos.

Los niños y adolescentes deben recibir hábitos de cultura de respeto hacia todas las especies de animales, así como de la tenencia responsable en caso de poseer alguno en casa. De lo contrario, no tendrán los límites adecuados y necesarios que les permitan respetar y asumir empatía hacia ellos.

La intervención directa con la población joven con respecto al tema debe ser intensiva si quiere tener un mediano impacto. (9)

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